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Impuesto Actos de Hipoteca

Impuesto Actos Jurídicos Documentados que grava la constitución de la hipoteca (Parte III)

Tras una primera y apasionante lectura de la Sentencia del Pleno del Tribunal Supremo relativa al Impuesto de Actos Jurídicos documentados que grava la escritura de constitución de hipoteca, sin perjuicio de un estudio más pormenorizado de sus 188 hojas para lo cual se requerirá más tiempo, y espera a la interpretación que hacen de la misma otros Tribunales, se puede hacer una primera reflexión sobre la misma.

Antes de nada aclarar que los acontecimientos acaecidos, aunque perfectamente legales, son inusuales, relatamos: (i) con fecha 7 de Noviembre de 2018 se adelanta el fallo de la sentencia en el sentido de que el sujeto pasivo del impuesto es el prestatario (cliente bancario), (ii) dos días después se aprueba un Real Decreto en virtud del cual se establece que el sujeto pasivo es el prestamista (entidad financiera), y (iii) posteriormente se redacta la sentencia, notificándose dieciocho días más tarde, en la que se conoce los argumentos jurídicos que motivan ese fallo, y que además cuenta con seis votos particulares, suscritos por 12 Magistrados.

La primera reflexión es que la Sentencia del Pleno, pese a haberse redactado con posterioridad al Real Decreto, no puede tener en cuenta lo establecido en esta disposición legal, por que el fallo se había adoptado antes.

Por lo que cabe preguntarse si lo que se manifiesta en la Sentencia, y la jurisprudencia que de ella se pueda emanar, no ha quedado superado con el Real Decreto, en el que por primera vez se hace decir a la Ley de Impuesto de forma expresa quien es el sujeto pasivo de este.

En el voto particular del Magistrado Excmo. Sr. Don José Navarro también se apunta esta idea, al manifestar “si se tiene en cuenta que la doctrina nueva -que surge de estas tres sentencias de hoy-, nace cuando ya no tiene sentido práctico pronunciamiento alguno acerca de quién sea el sujeto pasivo de ese impuesto al que hemos dado tantas semanas, también de nuestra vida”.

Cierto es que el Real Decreto solo resulta aplicable a los hechos imponibles que surgen después de su entrada en vigor, pero nos preguntamos ¿Influye la nueva disposición legal en la interpretación de la anterior normativa ante la falta de concreción legal expresa de quien era el sujeto pasivo?.

Recordemos, a nuestro juicio existía un vacío legal pues la Ley no establecía quien era el sujeto pasivo del Impuesto, en el voto particular del Excmo. Sr. Don Fernando Navarro se mantiene “La asignación al prestatario de la condición de sujeto pasivo no surge de una declaración clara e inequívoca de la ley -habría sido conveniente que el legislador hubiera abordado de forma expresa, como lo ha hecho en la norma de rango legal del Ejecutivo recientemente aprobada, la identidad del sujeto pasivo en este concreto y singular negocio-, sino que exige, por el contrario, al intérprete una tarea de exégesis ciertamente elaborada” y en la propia Sentencia del Pleno se reconoce que existía una “evidente dificultad interpretativa de los preceptos implicados, de la que da buena prueba el resultado de este pleno.

En la Sentencia del Pleno se manifiesta “si el legislador, a la vista de una jurisprudencia constante, reiterada y uniforme que ha interpretado un precepto que ha mantenido la misma redacción durante más de treinta y ocho años, no lo ha cambiado no puede ser más que porque considera que el sujeto pasivo es el prestatario”

Se podría concluir entonces que el reciente Real Decreto ha cambiado el criterio y, así, este nuevo criterio se aplica a los hechos imponibles posteriores y a los hechos anteriores la jurisprudencia del Tribunal Supremo interpretativa del anterior criterio del legislador.

Pero esta conclusión choca con un importante obstáculo, el reciente Real Decreto, no ha modificado ni una coma del antiguo artículo 29 de la Ley del Impuesto, precepto al que se refiere el Tribunal Supremo en su Sentencia , pues el único párrafo que contenía ese artículo, se mantiene invariable en la nueva versión, lo que realmente ha hecho el legislador ha sido añadir un segundo párrafo al precepto en el que se identifica al sujeto pasivo del Impuesto en la persona del prestamista.

En este mismo sentido en el voto particular del Excmo. Sr. Don José Navarro, se manifiesta: El cambio normativo no sólo zanja la cuestión, mediante la incorporación al Texto Refundido de la interpretación aquí debatida, decantándose por declarar que el sujeto pasivo, extraído de la fórmula contenida en el primer párrafo del precepto (único en la versión precedente) -que no se modifica- es el prestamista, sino que hace particularmente inoportuna la insistencia con que las sentencias tratan de decir lo contrario, habida cuenta que la norma legal respalda llanamente nuestra posición.

Y a nuestro juicio, aquí reside la clave de la cuestión, no se trata de que se haya operado un cambio de política legislativa en el Real Decreto sobre quién es el sujeto pasivo del impuesto, si no que se ha precisado expresamente quien es este..

En este mismo sentido se manifiesta en el voto particular del Excmo. Sr. Don Jose Navarro: “Debe formularse una precisión imprescindible, dada la aprobación, posterior al anuncio del fallo pero anterior a la redacción de las sentencias, del Real Decreto-Ley 17/2018, a que antes se hizo referencia, en que se aclara, en interpretación auténtica, quién es el sujeto pasivo del impuesto sobre actos jurídicos documentados, en un segundo párrafo que se introduce en el artículo 29 del Texto Refundido de la Ley del Impuesto, conforme al cual: “Cuando se trate de escrituras de préstamo con garantía hipotecaria, se considerará sujeto pasivo al prestamista”.

En conclusión, si en la primera ocasión en que se ha pronunciado el legislador de forma expresa en “ interpretación autentica” sobre quién es el sujeto pasivo del impuesto, no ha mantenido esta constante, reiterada y uniforme jurisprudencia del Tribunal Supremo en el sentido de que el sujeto pasivo era el prestatario (cliente bancario), si no que ha precisado que el sujeto pasivo es el prestamista (entidad financiera), no resultaría descabellado mantener que esta debería ser también la interpretación del artículo 29 en su antigua redacción, y de aquí sostener que para los hechos imponibles acaecidos con anterioridad a la entrada en vigor del Real Decreto, que no hayan adquirido firmeza, el sujeto pasivo del impuesto también debería ser el prestamista.

Puede leer aquí los artículos que preceden a este:
Parte I
Parte II

Etiquetas: García Guillén, Derecho Civil, Derecho Mercantil, Derecho Administrativo, Derecho Fiscal, Derecho Bancario, Derecho Procesal, Abogados Matrimonialistas, Asesoría Madrid.

Garcia Guillen

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  1. prueba